Archivo de la categoría: Biblioteca

Libros

La Libertad según l@s Zapatistas

Por comunidades y bases de apoyo zapatistas

Los libros de la Escuelita Zapatista

Libro 1: Gobierno Autónomo I

Libro 1

 

 

 

 

 

 

 

Libro 2: Gobierno Autónomo II

Libro 2

 

 

 

 

 

 

 

Libro 3: Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo

libro 3

 

 

 

 

 

 

 

Libro 4: Resistencia Autónoma

libro 4

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Invasión Fracking (Fractura Expuesta nro.2)

Por Observatorio Petrolero Sur

 

Editorial: Blitzkrieg, el ataque relámpago de los no convencionales

invasion fracking
Bliztkrieg es el nombre de una táctica militar ofensiva que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles que atacan con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Traducido del alemán significa guerra relámpago. Blitzkrieg es, en nuestra opinión, el término más adecuado para definir la campaña global para imponer los hidrocarburos de yacimientos no convencionales como una necesidad de la Humanidad y ocultar así que, en realidad, es una urgencia del modelo capitalista. Motorizada por corporaciones y gobiernos y con un cerrado bombardeo publicitario, rápidamente instalaron a los no convencionales como la solución energética y fuente de bonanza económica. Un nuevo cuerno de la abundancia blindado a toda crítica por el triunfalismo de mercado.

A nivel local, YPF es la vanguardia desde 2009, cuando hizo los primeros grandes anuncios, pero sin duda su mayor protagonismo coincide con la irrupción del Estado dentro de la compañía. Los planes de incrementar la producción, con el autoabastecimiento y la generación de saldos exportables como fin, tienen como medio el avance sobre los no convencionales, el rejuvenecimiento de yacimientos maduros y la exploración hacia cuencas de frontera –tanto en el continente como en el mar.

Transcurrido un año de la expropiación a Repsol, la formación Vaca Muerta sigue siendo un horizonte: lo que la empresa no pudo avanzar en la explotación, por falta de recursos financieros y tecnológicos, lo hizo en el plano publicitario, no sólo presentándose como una alternativa confiable para el desarrollo nacional, sino como posibilidad de ahorro ante la inflación y el cepo al dólar. También ganó en publicidad lanzando al ruedo otras formaciones que se suman a la batalla por una Argentina Potencia no convencional: las formaciones Pozo D-129 y Aguada Bandera, estrellas de la Cuenca del Golfo San Jorge; Los Molles, Agrio y Las Lajas, en la Cuenca Neuquina, con menos prensa que su par bovina; Cacheuta, en Mendoza, la guarnición novedosa del banquete de Chevron; y Los Monos, en Salta, precalentando para entrar a la cancha. También se han visto políticas concretas de promoción a los no convencionales en el último año: incremento de precios tanto en petróleo y gas, aumento del valor de corte para exportación y fondos públicos para YPF y Enarsa.

Si bien YPF no es la única empresa en avanzar hacia esos horizontes, su política corporativa es, desde hace un año, política pública y marca tendencia en el plano local. Su alianza con Chevron no sólo implica la inyección de recursos para explorar y explotar Vaca Muerta, es también una señal para el sector privado, expectante tras la expropiación a Repsol. Fue sólo ratificar el acuerdo con la corporación estadounidense para que inmediatamente otras trasnacionales como Exxon, Total y Shell, hicieran nuevos anuncios.

La irrupción de los no convencionales desplazó de la agenda a la diversificación de la matriz energética, si es que alguna vez hubo intención política de abrir ese debate en los sectores más encumbrados del gobierno. Por otra parte, la lógica commodity persiste más allá de los discursos que, a partir de la promulgación de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera, pregonaban la recuperación de los hidrocarburos como recurso estratégico. La apuesta del Estado por los no convencionales se mira en el espejo del modelo sojero y megaminero.

El ingreso de Chevron, por otra parte, se vincula con la política de Estados Unidos de promoción de los no convencionales a nivel global que busca asegurar, además, la parte del león a las empresas estadounidenses, sean estas operadoras de áreas o prestadoras de servicios. A través de esta técnica, la potencia del Norte incrementó su producción fronteras adentro -aunque nuevos informes ponen reparos sobre el mentado boom-, reduciendo su dependencia externa, pero como (su) Seguridad Energética es más que autoabastecimiento, promueve los no convencionales en los cinco continentes con el objetivo de diversificar las fuentes de abastecimiento, a fin de reducir la gravitación de otros actores de peso como Rusia, que cuenta con la mayor reserva mundial de gas, y generar alternativas a proveedores conflictivos, como los países de Oriente Medio y el Norte de África.

También esta avanzada corporativa gubernamental apunta a quebrar el prolongado estancamiento de la producción de crudo y el cercano pico gasífero de fuentes tradicionales, perpetuando la matriz basada en combustibles fósiles y apuntando a reducir el precio de la energía y garantizar los ritmos de producción. La crisis civilizatoria y climática no entran en la agenda. Aunque los artífices de la ofensiva postulan el desarrollo masivo del shale gas como una alternativa energética limpia, la explotación de estos yacimientos significaría un fuerte incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, profundizando el calentamiento global.

Pasada la sorpresa y el desconcierto de la primera embestida, lejos de la resignación y del augurio de un final apocalíptico, la movilización popular, también global, va forjando sus propias herramientas y construyendo las defensas para contener y rechazar la ofensiva del fracking. Los debates sobre las formas de oposición y sus límites están abiertos; mientras tanto, aquel No francés, que en 2011 se plasmó en la prohibición de la fractura hidráulica en territorio galo, renace en nuestro país con el efecto Cinco Saltos, multiplicándose la promulgación de ordenanzas que prohíben esta técnica dentro de los ejidos del país.

 

Descargar Invasión Fracking (Fractura Expuesta nro.2)

Fuente: Observatorio Petrolero Sur – Julio 2013

Alternativas al Capitalismo – Colonialismo del Siglo XXI

??????????????Por Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo

 

El aparato mediático privado y los discursos oficialistas coinciden en este punto: son excelentes voceros del viejo credo de Margaret Thatcher: There is no alternative. No hay alternativa al extractivismo, no hay alternativa a la modernización bajo parámetros occidentales, no hay alternativa a la democracia representativa que se limita a lo electoral, no hay alternativa al formato actual de globalización con su derroche insensato de energía y recursos, ni a las guerras por materias primas. O si es que hubiera alternativa, se nos hace creer que es o un modelo anglosajón neoliberal o un capitalismo autoritario como China, con algunos elementos neokeynesianos, quizás. Nos enfrentamos a un cartel de opinión sumamente poderoso, cuya hegemonía está, sin duda, más que afirmada. Y lo más perverso es que el discurso dominante nos vende sus actos como acciones para “erradicar a la pobreza”, mientras producen, sistemáticamente, nueva pobreza: pobreza por desplazamiento; pobreza por desposesión; pobreza por migración forzada; pobreza por contaminación ambiental y secuelas en la salud; pobreza porque personas que antes se abastecían, aunque modestamente, con su pedazo de tierra, ahora pasan a depender de las prestaciones concedidas por el Estado, al menos mientras dure la bonanza de los precios de las materias primas. No solamente se les despoja de la tierra, sino de su independencia y dignidad, de su capacidad de decisión, de su contexto social y político. Después, esta gente será simplemente pobre, y más pobre que antes.

Lo que se nos ofrece es participar de una narrativa colonizadora, modernizadora, homogenizadora, invisibilizadora de lo diferente. Se nos promete un futuro como clientes –del mercado y, al mismo tiempo, del gobierno de turno, por lo general– sin demasiada capacidad de decisión; pero eso sí, rodeados de pantallas parpadeantes –televisores, tablets, celulares– que nos permiten pasar el tiempo de forma entretenida, sin enterarnos tanto de lo que sucede alrededor. Mucha gente, sin duda, está contenta con estas nuevas posibilidades de consumo, con formar parte finalmente de un mundo del que históricamente era excluida, y nunca ha considerado que esto pudiera conllevar un problema para sus hijos y nietos. Lo que perdemos, muchas veces es menos palpable que lo que compramos, pero no menos importante.

Pensamos que es fundamental replantear, más allá de los indicadores usuales, qué es lo que entendemos por pobreza; y qué, por riqueza. Reformular cómo queremos vivir; enfrentar la centralidad del consumo; revalorar las relaciones sociales, la convivencia, el espacio público, lo espiritual, nuestros bienes comunes, nuestra capacidad de tomar decisiones informadas y de controlar los territorios en los que vivimos. Revalorar la Naturaleza, cuya existencia es una condición necesaria para la nuestra, por más que esto no se perciba en el día a día de la ciudad.

¿Cómo queremos vivir entonces? ¿A qué queremos conceder valor? Es el gran mérito de los debates sobre el Buen Vivir haber replanteado esta pregunta.
Fuente: Fundación Rosa Luxemburgo / Ediciones Abya Yala – julio 2013
Descargar completo Alternativas al capitalismo – colonialismo del siglo XXI

El “Nuevo” Imperialismo: Acumulación por Desposeción

El nuevo imperialismo:CUESTIONES DE ANTAGONISMOPor David Harvey

Una mirada más atenta de la descripción que hace Marx de la acumulación originaria revela un rango amplio de procesos. Estos incluyen la mercantilización y privatización de la tierra y la expulsión forzosa de las poblaciones campesinas; la conversión de diversas formas de derechos de propiedad –común, colectiva, estatal, etc.– en derechos de propiedad exclusivos; la supresión del derecho a los bienes comunes; la transformación de la fuerza de trabajo en mercancía y la supresión de formas de producción y consumo alternativas; los procesos coloniales, neocoloniales e imperiales de apropiación de activos, incluyendo los recursos naturales; la monetización de los intercambios y la recaudación de impuestos, particularmente de la tierra; el tráfico de esclavos; y la usura, la deuda pública y, finalmente, el sistema de crédito. El estado, con su monopolio de la violencia y sus definiciones de legalidad, juega un rol crucial al respaldar y promover estos procesos.”

Descargar completo El “Nuevo” Imperialismo: Acumulación por Desposeción (2004)

Bicentenarios (otros), transiciones y resistencias

bicentenariosotrosNorma Giarraca (compiladora)

 

Prefacio

por Walter Mignolo

Las respuestas a los bicentenarios de las “independencias” hispanoamericanas son paralelas y complementarias a las respuestas al sesquicentenario del “descubrimiento” de América. El último cuarto del siglo XX y la primera década del siglo XXI son testigos del surgimiento de una sociedad política global que, contrario a la sociedad civil, no asiste callada a los festejos y celebraciones de los beneficiarios del descubrimiento y de las independencias, sino que se levanta en letras para acallar las armas.

La toma de conciencia de que el descubrimiento encubre la humanidad de quienes fueron descubiertos y que las independencias de España resultaron en colonialismos internos y en la dependencia intelectual de Francia y económica de Inglaterra, no es sólo ya ocasión de denuncia, sino de análisis de la doble cara de los momentos históricos fundacionales cuyo sentido fue controlado, hasta estas últimas décadas, por quienes lo hacen no sólo desde la autoridad política y la política económica sino sobre todo mediante la política del saber.

En este libro nos encontramos con variadas muestras de las batallas epistémicas de nuestra época. Mientras que el volumen fija su atención en los bicentenarios, es parte de procesos globales en los cuales el saber y el conocimiento ya no pueden ser controlados por la autoridad política y la económica (fuimos testigos recientemente de la insurgencia egipcia). Nos encontramos además y fundamentalmente, con formas de análisis y de argumentación, a la vez que categorías de pensamiento no ya subsidiarios del saber hegemónico de derecha y de izquierda, sino de procesos que retoman y continúan los reclamos intelectuales surgidos durante la guerra fría,
desde el Caribe inglés a Irán, desde la Conferencia de Bandung hasta las teoría de la dependencia y la teología de la liberación en América del Sur: pensamiento independiente y de liberación descolonial.

En aquel momento, descolonización era entendida como liberación política y económica del capitalismo occidental y del comunismo soviético. Hoy, entendemos descolonización como procesos de liberación epistémica, de desacople de los saberes no solamente fosilizados sino además al servicio de regulaciones estatales y corporativas así como de los medios de comunicación y una escolaridad que le sirve de instrumentos de reproducción.

Hoy “independencia” significa pensamiento independiente y liberación descolonial. (…)

Mayo de 2011

Indice

Prefacio – Walter Mignolo
Prólogo – Norma Giarraca

I. REFLEXIONES SOBRE LOS BICENTENARIOS
> Principio Potosí. El arte como refl ejo de la acumulación por despojo
Gabriela Massuh
> El vuelco de la razón: sobre las revoluciones, independencias y rebeliones de fines del XVIII y principios del XIX
Walter Mignolo
> Abya Yala, el descubrimiento de América
Carlos Walter Porto-Gonçalves
(Traducción Javier Lorca y Jorge Montenegro)
> Regreso del futuro
Gustavo Esteva
> Elogio de la dispersión
Raúl Zibechi
> Las emociones del Bicentenario. Sintomatología de la condición colonial.
Horacio Machado Aráoz
> El bicentenario: aniversario de las luchas separatistas del orden colonial de privilegios en Bolivia.
Pilar Lizárraga y Carlos Vacaflores
> Reinterpretando el Bicentenario
David Sarapura, Celeste Castro García y Gustavo D. González
> El bicentenario y los indios desvanecidos
Gustavo D. González
> El escenario educativo en el centro de las batallas descoloniales
Celeste Castro García
> El Bicentenario: miradas sobre la Argentina
Norma Giarracca
> Cuerpos en la ciudad
Javier Lorca

II. MODERNIDAD Y DESARROLLO
> Apuntes sobre el desarrollo
Miguel Teubal
> El modelo de desarrollo: conflicto social y tecnociencia.
Andrés Carrasco
> Seis fragmentos para pensar hoy la continuidad de la modernidad/colonialidad en el proyecto autoreferenciado del desarrollo
Jorge Montenegro
> Hacia un occidentalismo (auto) crítico descolonial
Julia Roth

III. LA OTRA HISTORIA: LOS TERRITORIOS EN RESISTENCIA
> De la conquista a la organización política, de la invisibilización al resurgimiento de las voces otras. El pueblo Maspuche de cara al Bicentenario en Argentina y Chile.
María Gisela Hadad.
> Perú hacia el bicentenario: Bagua 2009
Hugo Blanco
> Guerra amazónica por los bienes comunes
Raúl Zibechi
> Otra historia de los tiempos del bicentenario en la Patagonia argentina. Mapuche y poblaciones patagónicas cordilleranas en resistencias.
Elena Picasso / Adriana Milán
> “Agua Rica”. Conflicto colonial. Guerra de religiones
Horacio Machado Aráoz
> Famatina, “madre de metales”, pieza de resistencia
Claudio Garrott / Gabriela Romano
> La asignatura pendiente
Norma Fernández

 

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Vecinocracia

Re-tomando la ciudad

Por Editorial Retazos y Tinta Limón Ediciones

 

Hace ya un año de los sucesos del Parque Indoamericano de diciembre del 2010. El Indoamericano compone una de las caras menos visitadas de la ciudad de Buenos Aires. Tal vez porque en ella no se refleja ninguna de las misivas retóricas con las que se aspira a captar el espíritu de una ciudad que se presenta oficialmente como abierta al turismo, santuario de la cultura, meca del cosmopolitismo, crisol de razas, y sitio de una amabilidad cívica y laboratorio de creatividad política. Encontramos en este fragmento crudo de la vida urbana claves de comprensión de lo que hay, y de lo que podría haber. El presente y sus posibles. Los episodios violentos del Parque Indoamericano conjugan en un único movimiento la demanda de tierra y vivienda junto con la dinámica de valorización inmobiliaria; la acción directa de masas junto con complejas operaciones punteriles; el racismo que transversaliza lo social, las instituciones de gobierno y los clichés mediáticos, junto a un reverdecer de la sacrosanta nacionalidad argentina vinculada a la defensa de la propiedad privada; la violencia criminal, civil y policial, junto a momentos agónicos de la vida colectiva y comunitaria; el estatuto del espacio público y la resignificación de la figura del “vecino”. Indoamericano: cruel retrato que tiñe el sentido del “sos bienvenido”, y que debería poder escucharse como fondo –¿Por qué no?– del “fuerza Cristina”.

¡Bienvenidos a la selva urbana!
A la ciudad de los infinitos planos. Pseudo-ambiente vivo, saturado de información. Ciudad-drama de los procesos de lo común y de la guerra civil de los modos de vida. Bienvenidos, entonces, al agite urbano del continuo juego de cierre y apertura, de ligue y desligue. Ciudad espejo –a veces ajustado/ casi siempre distorsionado– de las fórmulas de producción de valor. Ciudad bio-política, cuando es objeto de mecanismos de apropiación del valor social, cuando es espacio de resistencias a los mecanismos de control, cuando es territorio dinámico de nuevas percepciones y modos del conocer. Ciudad productiva, fábrica de las formas de vida que en ella se mezclan, se distinguen y se entretejen. Ciudad-arcón de memorias, sentidos y conflictos. Bienvenidos a la fábrica
misma de la ciudad, a la fábrica social.

(…)
Hacer ciudad. Es lo que procuramos y lo que se nos impone. Bichos de la jungla capaces de gestualidad urbana. El gesto que acoge y reconoce inaugura un aprendizaje mutuo. Abre a un encuentro con nuevas potencias. Existe un derecho al gesto que es inseparable de todo derecho a la ciudad. Y la escritura es parte constitutiva de esta gestualidad. Estos apuntes son una invitación a juntarse, a investigar, a desarrollar acciones, a seguir escribiendo. Porque la ciudad supone y aspira desde siempre una teoría política, a un juego que afirma los usos comunes y sus mutaciones por medio de una gestualidad inevitablemente política.

Y el gesto político, la invitación a la escritura parte siempre de afirmar la igualdad de potencia de los desiguales sociales.

La conversación no depende de saberes específicos o técnicos sino que circula en y desde el mismo hacer ciudad. Conversación con amigos, con gente a la que conocemos o podemos conocer. Impulso a la escritura que es dolor, bronca, curiosidad, indignación, empatía, alegría, ganas. Desde lugares tan diferentes como recorridos urbanos existen. Como necesidad persistente de cartografías para apropiarnos de la ciudad como riqueza común. De una temporalidad común. Un año del Indoamericano se yuxtapone con diez años de 2001. Las preguntan se amontonan y se lastiman restrospectivamente. Son esas heridas las que nos aproximan a una enunciación común. Contra la lengua neoliberal que separa puntillosamente y por etiquetas cada uno de los estereotipos y las demandas que no deben mezclarse. Buscamos hacer un texto una invitación advertida sobre el sistema de fronteras, que atraviese guetos urbanos, zonas políticas y temas privados. No es nada fácil.

 

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Compartido bajo licencia creative commons por lxs autores

 

El derecho a la ciudad

Por David Harvey

Vivimos en una era en la que los ideales de los derechos humanos se han colocado en el centro de la escena tanto política como éticamente. Se ha gastado una gran cantidad de energía en promover su significado para la construcción de un mundo mejor, aunque la mayoría de los conceptos que circulan no desafían fundamentalmente las lógicas de mercado liberales y neoliberales o los modos dominantes de legalidad y de acción estatal. Vivimos, después de todo, en un mundo en el que los derechos a la propiedad privada y el benefició aplastan todas las demás nociones de derechos. Quiero explorar aquí otro tipo de derecho humano, el derecho a la ciudad.

¿Ha contribuido el impresionante ritmo y escala de urbanización de los últimos cien años al bienestar humano?

La cuestión de qué tipo de ciudad queremos no puede estar divorciada de la que plantea qué tipo de lazos sociales, de relaciones con la naturaleza, de estilos de vida, de tecnologías y de valores estéticos deseamos. El derecho a la ciudad es mucho más que la libertad individual de acceder a los recursos urbanos: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos cambiando la ciudad. Es, además, un derecho común antes que individual, ya que esta transformación depende inevitablemente del ejercicio de un poder colectivo para remodelar los procesos de urbanización. La libertad de hacer y rehacer nuestras ciudades y a nosotros mismos es, como quiero demostrar, uno de nuestros derechos humanos más preciosos, pero también uno de los más descuidados.

 

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