No a Agua Rica!

_MG_9609Por Huerquen, comunicación en colectivo

 

La lucha contra la megaminería, que una enorme cantidad de comunidades en todo el país vienen sosteniendo, se consolida y avanza generando hechos de una enorme importancia.

Desde el 1ro de febrero hasta el 4 de marzo la Asamblea El Algarrobo de Andalgalá realizó el 2do Acampe por la Vida frente a los Tribunales, exigiendo a la Corte Suprema de Justicia de la Nación sentencia para el recurso de amparo presentado por las enormes irregularidades en la aprobación del Informe de Impacto Ambiental del emprendimiento Agua Rica.

Fue un largo mes donde se realizaron una cantidad grande de actividades culturales y de difusión, y que culminó con un fallo de la Corte haciendo lugar a muchos de los planteos del pueblo de Andalgalá y que sin dudas marca un hito en este camino por la vida. Antes de levantar el acampe se realizó una conferencia de prensa donde pudimos escuchar la palabra de los miembros del Algarrobo, la de sus abogadas y la de Adolfo Pérez Esquivel que viene acompañando activamente este reclamo.

Para saber en qué lugar lxs deja este fallo y como sigue la lucha, conversamos con Alejandro, de la Asamblea El Argarrobo; y con Mariana Katz, una de las abogadas, que a su vez integra el Movimiento de Profesionales para los Pueblos.

Leer las entrevistas: No a Agua Rica!

 

El consumo de agrotóxicos en Argentina aumenta continuamente

agrotoxicosPor Red de Médicos de Pueblos Fumigados

 

Durante la campaña 2012-2013 las ventas de agrotóxicos aumentaron un 16% en dólares. Como todos los años Argentina incrementó sus gastos en este rubro y alcanzó una facturación de 2.381 millones de u$s en el último período. 317 millones de kg/litros de pesticidas fue la cantidad aplicada a los campos del país.

La pujanza del negocio no nos preocuparía tanto si no se fumigaran con esta enorme cantidad de veneno  áreas de monocultivos intensivos donde viven más de 12 millones de personas. Estos mismos ciudadanos son expuestos todos los años, durante los mismos meses, a los mismos venenos, pero todos los años se aumenta la dosis de los mismos y paulatinamente se los mezcla con otros tóxicos más peligrosos aun.

En nuestros países el influjo político de las empresas de venenos como Monsanto, Bayer, Dupont, etc. posibilita la expansión del agronegocio, avanzando sobre los derechos al ambiente y a salud de millones de ciudadanos, desplazando campesinos, desmontando los bosques, concentrando la producción  y generando alimentos de muy mala calidad con crecientes residuos de agrotóxicos.

 

Leer completa El consumo de agrotóxicos en Argentina aumenta continuamente

Fracturando limites. Argentina: El desembarco del fracking

tapa fracturando límitesPor Observatorio Petrolero Sur

(con el apoyo de Amigos de la Tierra)

RESUMEN

 

El boom de los hidrocarburos no convencionales (HNC)1 acarreó una modificación geopolítica inusitada del petróleo y el gas. A partir de la experiencia norteamericana, iniciada en la década pasada, diversos países han impulsado medidas en pos de valorizar esta enorme masa de recursos en épocas donde la producción de crudo convencional se ha estancado. La forma en que este boom impacta en Argentina es más que relevante ya que, según la Agencia de Información Energética (EIA) de EE.UU., este país es potencia global en recursos de shale: segundo en gas y cuarto en petróleo. Asimismo, la formación Vaca Muerta está sindicada por la misma agencia como el play de mejor potencial por fuera de Norte América.

Esto ha provocado que en los últimos años majors del sector pongan foco en el norte de la Patagonia. Chevron, Shell, ExxonMobil, Total, Wintershall, Petrobras y otras, han avanzado en diferentes proyectos mientras nuevos anuncios surgen día a día. Los múltiples actores, fuertemente concentrados, han presionado por cambios en el marco jurídico que impactan necesariamente en el bienestar público y de la población local, los trabajadores y el ambiente.

Por otro lado, las crecientes importaciones de combustibles en Argentina por la caída estrepitosa de la producción hidrocarburífera convencional, condujo a la nacionalización parcial de YPF, la mayor petrolera del país. La injerencia del Estado potenció el vuelco sobre los HNC en alianza tecnológica y financiera con transnacionales a fin de perpetuar una matriz energética basada, casi en su totalidad, en combustibles fósiles.

Este avance fue posibilitado por vacíos normativos y falta de capacidad regulatoria del Estado frente a la introducción a escala masiva del paquete tecnológico conocido como fracking, otorgando mayores facilidades a petroleras como Total, Chevron y Shell – empresas sobre la que éste informe se enfocará. En este sentido, el avance de los HNC tuvo un correlato en reformas que restringen la consulta pública y la participación popular. Asimismo, su impulso fue acompañado por violaciones a los derechos colectivos ambientales e indígenas, incluso avanzando en áreas naturales protegidas. Este movimiento se impone con violencia implícita y explícita que suprimen búsquedas genuinas de alternativas energéticas y autodeterminación de la población. Estos primeros desarrollos en la Argentina reflejan el patrón destructivo y contaminante de la industria al emplear numerosos químicos, muchos de ellos tóxicos, generar grandes cantidades de peligrosa y altamente contaminada agua de retorno (residual) y ocupar importantes extensiones de tierra. Esto tiene un impacto perjudicial sobre poblaciones locales ya que dichas operaciones pueden dañar el ambiente circundante y la salud de las personas, incrementar la competencia por el acceso al agua y la tierra, destruir economías regionales, dañar infraestructura y afectar la cultura local.

Los puntos clave que hemos encontrado a partir de la investigación son los siguientes:
• El sector hidrocarburífero ha capturado el debate político: a fin de garantizar sus inversiones, las compañías multinacionales han presionado y extorsionado autoridades nacionales y regionales para obtener beneficios que van en contra del bienestar general (incremento de precios y subsidios, reducción de impuestos y renta percibida por el Estado, extensión de los períodos de concesión).
• Hay perforaciones en áreas naturales protegidas: Total y Shell están usando vacíos legales para perforar en áreas naturales protegidas, donde esta actividad no estaría permitida.
• Los organismos públicos a cargo de monitorear los HNC cuentan con baja cantidad de empleados y su trabajo se encuentra precarizado. Cuando sus opiniones son contrarias a los proyectos o señalan la baja calidad ambiental de las compañías son amenazados con medidas administrativas. En este sentido, algunas concesiones han sido entregadas a Total en contra de las recomendaciones de los trabajadores de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas.
• Los contratos entre Chevron e YPF (parcialmente pública) son secretos: autoridades regionales y nacionales no tienen un conocimiento acabado y completo del contrato firmado, hecho a medida de Chevron. Este conducirá a la perforación de 1562 pozos y se realizó sin consultar a las comunidades indígenas.
• La actividad está rodeada bajo procesos secretos: A los informes ambientales realizados por las compañías no pueden ni siquiera acceder los organismos competentes. Las comunidades locales no fueron consultadas previamente a las operaciones ni los crianceros locales han sido compensados por la degradación ambiental directa de sus territorios. Shell y Total, entre otras, han comunicado pobremente las técnicas usadas en la perforación como también los químicos utilizados y la gestión de residuos aplicada.
• Regulación e información ambiental laxa: Los informes ambientales realizados por las compañías (Total en particular) están llenos de inconsistencias; llegando a mencionar fauna y flora que ni siquiera existe en las concesiones. Los daños ambientales observados y señalados por los organismos públicos nunca fueron remediados por las empresas (Total en particular).

Frente a estos hechos un número importante de organizaciones han impulsado diferentes iniciativas que buscan poner freno las apetencias empresariales. El hecho no es algo nuevo sino una realidad que se retrotrae ya a la explotación convencional, evidente en los pasivos ambientales que dejó la industria en los 100 años de explotación, pero que hoy adquiere escalas mayores. De esta forma, las demandas ciudadanas se han enfocado en el riesgo ambiental, en la insignificante apropiación local de la renta obtenida, en la falta de participación y consulta y en la pérdida de la soberanía. Las resistencias han escalado a nivel nacional y hoy en día más de 30 regiones se han declarado como ‘libres de fracking’.

 

Descargar completo Fracturando Límites

Texto ante-proyecto Ley de Semillas (no público)

semilla ogmEste es el texto no público al que algunas organizaciones de la agricultura familiar tuvieron acceso en Mayo de 2014..

 

Descargar el Ante-proyecto Ley de Semillas Argentina

Soberanías energéticas tuteladas – Fractura Expuesta nro.3

ultima-gotaPor Observatorio Petrolero Sur Centro de Documentación e Información Bolivia Censat Agua Viva / Amigos de la Tierra Colombia

Empresas y gobiernos clavaron sus ojos sobre yacimientos de frontera: no convencionales y offshore. El estancamiento de los niveles globales de  extracción tradicional de petróleo y el improbable descubrimiento de mega yacimientos, son parte del problema que se agudiza con el incremento exponencial del consumo de energía –no sólo por los países del Norte global sino, también, por las economías emergentes, como China e India. El gas y el petróleo de esquistos o lutitas –más conocidos por su denominación sajona, shale–, junto a los hidrocarburos de arenas compactas –tight sands–, los crudos ultra pesados y el petróleo del Ártico y de aguas profundas han cobrado suma relevancia en la apuesta sistémica a sostener esta matriz, donde los combustibles fósiles representan el 82% de las fuentes primarias de energía mundial.

Estados Unidos se ha convertido en el principal promotor de la explotación de hidrocarburos de yacimientos no convencionales. A partir de su desarrollo masivo, Washington no sólo apunta a que el mercado esté abastecido de combustibles fósiles y que los precios no se disparen, sino también a que se modifique el mapa geopolítico de la energía. Al ampliar el espectro de proveedores busca limitar el protagonismo de países como Rusia y Venezuela, los gigantes mundiales del gas y el petróleo, respectivamente. En esta estrategia el lugar estelar lo ocupan el gas y petróleo de esquistos.

En este esplendor no convencional, como ha sucedido a lo largo de la historia de nuestros pueblos del Sur, detentar los recursos no necesariamente implica tener la sartén por el mango. La explotación de estos recursos, criticada por su alto impacto socioambiental, se realiza con tecnologías desarrolladas y acaparadas por grandes empresas de servicios petroleros, como Halliburton y Schlumberger, y operadoras con capacidad financiera y de lobby, como Chevron y ExxonMobil. Justamente en los últimos años el sector corporativo ha tenido un marcado protagonismo, promoviendo este tipo de explotaciones en diversos foros regionales y presionando a las autoridades públicas para que generen las condiciones propicias para la avanzada, es decir, garanticen márgenes de ganancia y adecuen marcos regulatorios.

En sintonía, cada uno de los gobiernos de la región ha justificado su creciente interés en estos reservorios a partir de metas propias, soberanas. Los argumentos son diversos; reducir la importación de combustibles, revertir la caída de los niveles de extracción, alcanzar el autoabastecimiento, mantenerse o consolidarse como exportador… Pero más allá de los enunciados, todos tienen una consecuencia común: la conflictividad social por la ampliación de la frontera extractiva y de la transnacionalización del sector, si bien algunas veces hay un aparente liderazgo de compañías controladas por el Estado.

El mayor avance sobre formaciones de shale, por fuera de EE.UU., se registra en Argentina…

Descargar completo Fractura Expuesta nro.3

Fuente: Observatorio Petrolero Sur (OpSur) – Julio de 2014

El periodismo según Monsanto

malcomidostapaPor Soledad Barruti

 

Cuidate —me dijo una científica cuando le conté lo que me había pasado—. La táctica de Monsanto es siempre la misma: primero intentan con la seducción, si no funciona te difaman y si seguís molestándolos, te demandan.

Hacía un mes que mi libro, Malcomidos, estaba en la calle: en 465 páginas dice Monsanto sólo 27 veces. Sobre la empresa en particular no cuenta nada que no se haya contado antes: que la compañía ingresó a nuestro país hace 50 años como una empresa de plásticos y que en 1996, aprovechando la plataforma menemista de ensordecimiento público, se consolidó para instalar su experimento de cultivos transgénicos a campo abierto y en la comida de todos. Que logró la aprobación de sus productos sin siquiera traducir sus estudios, cuando (salvo Estados Unidos) ningún otro país parecía querer abrirle la puerta. Que los dos caballitos de batalla de la producción transgénica que impulsaban se habían ido cayendo a fuerza de realidad: ni había menos hambrientos en el mundo (la cifra coquetea año a año entre los 800 y mil millones), ni los cultivos eran menos tóxicos que los no transgénicos (se usan cada vez más plaguicidas para trabajar esos campos por la resistencia que ganan las malezas e insectos). Para escribir eso no necesitaba una entrevista con Monsanto. Además, estaba segura de que no me la habrían dado. La empresa no da entrevistas salvo a medios y periodistas aliados.

Y sin embargo, el mensaje.

Hola Soledad. Quería contactarte y no encontré otro medio más que este. Trabajo en Monsanto. Me gustaría conversar con vos sobre transgénicos y agroquímicos. Intercambiar opiniones y fuentes. Simplemente eso. Muchas gracias” (…)

 

Leer completa  El periodismo según Monsanto

Fuente: Revista Anfibia – 05/02/2014

Invasión Fracking (Fractura Expuesta nro.2)

Por Observatorio Petrolero Sur

 

Editorial: Blitzkrieg, el ataque relámpago de los no convencionales

invasion fracking
Bliztkrieg es el nombre de una táctica militar ofensiva que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles que atacan con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Traducido del alemán significa guerra relámpago. Blitzkrieg es, en nuestra opinión, el término más adecuado para definir la campaña global para imponer los hidrocarburos de yacimientos no convencionales como una necesidad de la Humanidad y ocultar así que, en realidad, es una urgencia del modelo capitalista. Motorizada por corporaciones y gobiernos y con un cerrado bombardeo publicitario, rápidamente instalaron a los no convencionales como la solución energética y fuente de bonanza económica. Un nuevo cuerno de la abundancia blindado a toda crítica por el triunfalismo de mercado.

A nivel local, YPF es la vanguardia desde 2009, cuando hizo los primeros grandes anuncios, pero sin duda su mayor protagonismo coincide con la irrupción del Estado dentro de la compañía. Los planes de incrementar la producción, con el autoabastecimiento y la generación de saldos exportables como fin, tienen como medio el avance sobre los no convencionales, el rejuvenecimiento de yacimientos maduros y la exploración hacia cuencas de frontera –tanto en el continente como en el mar.

Transcurrido un año de la expropiación a Repsol, la formación Vaca Muerta sigue siendo un horizonte: lo que la empresa no pudo avanzar en la explotación, por falta de recursos financieros y tecnológicos, lo hizo en el plano publicitario, no sólo presentándose como una alternativa confiable para el desarrollo nacional, sino como posibilidad de ahorro ante la inflación y el cepo al dólar. También ganó en publicidad lanzando al ruedo otras formaciones que se suman a la batalla por una Argentina Potencia no convencional: las formaciones Pozo D-129 y Aguada Bandera, estrellas de la Cuenca del Golfo San Jorge; Los Molles, Agrio y Las Lajas, en la Cuenca Neuquina, con menos prensa que su par bovina; Cacheuta, en Mendoza, la guarnición novedosa del banquete de Chevron; y Los Monos, en Salta, precalentando para entrar a la cancha. También se han visto políticas concretas de promoción a los no convencionales en el último año: incremento de precios tanto en petróleo y gas, aumento del valor de corte para exportación y fondos públicos para YPF y Enarsa.

Si bien YPF no es la única empresa en avanzar hacia esos horizontes, su política corporativa es, desde hace un año, política pública y marca tendencia en el plano local. Su alianza con Chevron no sólo implica la inyección de recursos para explorar y explotar Vaca Muerta, es también una señal para el sector privado, expectante tras la expropiación a Repsol. Fue sólo ratificar el acuerdo con la corporación estadounidense para que inmediatamente otras trasnacionales como Exxon, Total y Shell, hicieran nuevos anuncios.

La irrupción de los no convencionales desplazó de la agenda a la diversificación de la matriz energética, si es que alguna vez hubo intención política de abrir ese debate en los sectores más encumbrados del gobierno. Por otra parte, la lógica commodity persiste más allá de los discursos que, a partir de la promulgación de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera, pregonaban la recuperación de los hidrocarburos como recurso estratégico. La apuesta del Estado por los no convencionales se mira en el espejo del modelo sojero y megaminero.

El ingreso de Chevron, por otra parte, se vincula con la política de Estados Unidos de promoción de los no convencionales a nivel global que busca asegurar, además, la parte del león a las empresas estadounidenses, sean estas operadoras de áreas o prestadoras de servicios. A través de esta técnica, la potencia del Norte incrementó su producción fronteras adentro -aunque nuevos informes ponen reparos sobre el mentado boom-, reduciendo su dependencia externa, pero como (su) Seguridad Energética es más que autoabastecimiento, promueve los no convencionales en los cinco continentes con el objetivo de diversificar las fuentes de abastecimiento, a fin de reducir la gravitación de otros actores de peso como Rusia, que cuenta con la mayor reserva mundial de gas, y generar alternativas a proveedores conflictivos, como los países de Oriente Medio y el Norte de África.

También esta avanzada corporativa gubernamental apunta a quebrar el prolongado estancamiento de la producción de crudo y el cercano pico gasífero de fuentes tradicionales, perpetuando la matriz basada en combustibles fósiles y apuntando a reducir el precio de la energía y garantizar los ritmos de producción. La crisis civilizatoria y climática no entran en la agenda. Aunque los artífices de la ofensiva postulan el desarrollo masivo del shale gas como una alternativa energética limpia, la explotación de estos yacimientos significaría un fuerte incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, profundizando el calentamiento global.

Pasada la sorpresa y el desconcierto de la primera embestida, lejos de la resignación y del augurio de un final apocalíptico, la movilización popular, también global, va forjando sus propias herramientas y construyendo las defensas para contener y rechazar la ofensiva del fracking. Los debates sobre las formas de oposición y sus límites están abiertos; mientras tanto, aquel No francés, que en 2011 se plasmó en la prohibición de la fractura hidráulica en territorio galo, renace en nuestro país con el efecto Cinco Saltos, multiplicándose la promulgación de ordenanzas que prohíben esta técnica dentro de los ejidos del país.

 

Descargar Invasión Fracking (Fractura Expuesta nro.2)

Fuente: Observatorio Petrolero Sur – Julio 2013

A %d blogueros les gusta esto: