Archivo de la etiqueta: Vivir Bien (Sumaj Qamaña) / Buen Vivir (Sumak Kawsai)

La Huerta Orgánica


Por ProHuerta/INTA

El material aquí presentado forma parte de los recursos didácticos que emplea el programa Pro Huerta y ha sido elaborado en el marco de dicha iniciativa, que ejecuta el INTA y el Ministerio de Desarrollo Social.

1- Introducción

4- ¿Cómo mejorar nuestra alimentación?

– ¿Qué significa ser una persona sana?

– Una alimentación saludable

– ¿Qué nos aportan los productos de la huerta?

– Distintas necesidades según la edades?

– Para que nuestros alimentos sean seguros

13- La Huerta Orgánica

– ¿Por qué una huerta orgánica?

– Fundamentos de la heurta orgánica

– Diseño de la huerta

– La huerta orgánica intensiva. Preparación del cantero

– La Siembra

– Calendario de siembra de especies

– La Chacra

– Prácticas fundamentales de la huerta orgánica

– Abono compuesto

– Asociaciones

– Rotaciones

– Cuidados y mantenimiento de la huerta orgánica

– Producción propia de semillas

47- De la huerta a la mesa

– Conceptos generales de cosecha

– Modos de presentación

53- Recetario

62- Bibliografía

 

Descargar completo La Huerta Organica – ProHuerta

Anuncios

Zonas de Sacrificio. Impactos de la industria hidrocarbirífera en Salta y Norpatagonia

Por Observatorio Petrolero Sur

 

Palabras preliminares

Cuando este libro abandone la imprenta y comience a circular en actividades, espacios de debate, o, simplemente, de mano en mano, el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) habrá cumplido sus primeros cuatro años de existencia. Para nosotros, el aniversario contará con una franca ambivalencia. Por un lado, marcará la consolidación del trabajo y la organización que iniciáramos a mediados de 2008, luego de un recorrido por diversas localidades y parajes de las provincias de Neuquén y Río Negro, difundiendo dos proyectos que sentaron las bases para la creación de este espacio: el documental Patagonia petrolera, la frontera movediza y el cuadernillo Patagonia petrolera, el desierto permanente -que incluimos en la segunda parte de este libro. Por el otro, el crecimiento de OPSur se vio forzado por el inédito proceso de expansión de la frontera hidrocarburífera a escala nacional, que empezamos a observar durante el viaje a Norpatagonia, y, en particular, a partir del proyecto de exploración de hidrocarburos en la cuenca del Ñirihuau. Aquí está la paradoja del aniversario.

La necesidad de documentar y dar difusión a los diversos perjuicios y conflictos socioambientales que acarrea la instalación y el desarrollo de la industria -sobre todo en aquellas regiones que cuentan con escasos o nulos antecedentes en la materia, y en las que las explotaciones de petróleo y gas deberán convivir con otras producciones locales y matrices civilizatorias alternativas-, nos conminó a analizar la situación de otras regiones, como las provincias de Chaco y Entre Ríos, y, con mayor profundidad, las zonas orientales de Jujuy y Salta. Durante los meses de agosto y septiembre de 2010 visitamos esa porción de NOA, conocimos a su gente, sus comunidades, organizaciones; comprendimos otras dimensiones del territorio que ya es intervenido por esta industria extractiva o está a punto de serlo. Vivimos sus necesidades y pesares, también sus luchas y anhelos. En definitiva, sus proyectos para construir un futuro diferente.

Zonas de sacrificio no es un trabajo “cerrado”. No es una ni varias historias concluidas, sino que está en permanente elaboración y el final es incierto, depende de la correlación de fuerzas para torcer el rumbo de esta matriz extractivista que se cierne en buena parte de la geografía del país y de la región. Tampoco es un trabajo “cerrado” en términos de producción, ya que hay voces que no están presentes: en algunos casos porque no pudimos llegar a ellas, en otros porque no supimos de su existencia, en otros, porque elegimos no llegar a ellas. Por esto último podrán decirnos que es un trabajo sesgado, porque no buscamos la visión de las empresas y de las autoridades públicas. Aclaramos entonces que nuestro objetivo fue conocer de “primera mano” el cotidiano de la gente que vive en un territorio cuya suerte se pretende decidir a cientos o miles de kilómetros de distancia, sin preguntarle siquiera qué piensa. Estas páginas reúnen un conjunto de crónicas y testimonios, escritos y modelados al calor de la urgencia por salir a la calle, al campo, a la ruta, para hacerse escuchar.

Al final del libro decidimos incluir como epílogo un apartado dedicado a la noción indígena de “buen vivir”, que, con bastante fuerza en Ecuador, Bolivia y Perú, ha estimulado un fructífero debate en torno a la necesidad de reformular la idea que tenemos del “desarrollo” a partir de nuevas relaciones al interior de la sociedad, y entre ésta y la naturaleza, y en el cual la cuestión energética cobra enorme centralidad.

Nuestro trabajo siempre tuvo como premisa la idea de generar movimiento, contribuyendo a una articulación creciente de múltiples sujetos y organizaciones sociales, que sea capaz de superar el grito de “¡No!” que se inscribe en la génesis de toda resistencia, y de dar lugar a un momento propositivo, que alumbre la existencia de alternativas. Por esta razón, esperamos que la noción del “buen vivir” sirva como puntapié inicial de una nueva construcción colectiva, que, parafraseando al revolucionario peruano José Carlos Mariátegui, no sea calco ni copia, sino creación heroica.

Observatorio Petrolero Sur
Diciembre de 2011

 

Descargar versión digital de Zonas de Sacrificio

Fuente: OpSur – Diciembre 2011

Economía verde: la conciencia máxima del capitalismo

Entrevista a Boaventura de Sousa Santos

Por Osvaldo León

 

Economía verde o capitalismo verde es transformar la crisis ecológica y ambiental en un recurso de acumulación, creando además de los mercados de carbono, todos los servicios ambientales que son una rama nueva de industrialización, y busca hacerlo de una manera que parezca sustentable. La economía verde es el seguimiento natural de las teorías del desarrollo sustentable.

Sin embargo, nosotros hemos llegado a la conclusión, hace mucho tiempo, que el desarrollo como lo entienden no es sostenible o sustentable, y la sustentabilidad exige no un desarrollo alternativo sino más bien una alternativa al desarrollo, otras formas de ver. Esas alternativas pasan por otras concepciones que no son las concepciones capitalistas.

(…) ¿cuál es el margen de maniobra para avanzar en la formulación de alternativas en el marco de Río+20, tanto en los espacios de sociedad civil como los oficiales?

El margen de maniobra no es muy grande, se ha reducido con la crisis financiera. Pienso que la crisis financiera está siendo producida para reducir ese margen de maniobra que es el otro lado de la misma cosa que hablamos antes, disciplinamiento de los pueblos y los Estados.

Yo pienso que todavía lo que hoy es nuevo y no se puede perder, es que hay las energías nuevas, que ocurren tanto a nivel económico como ideológico. Tenemos hoy conceptos, ideas que no teníamos hace 10 años y que no se pueden desperdiciar como el concepto del Buen Vivir, el concepto del Sumak Kawsay, el concepto de Pachamama, de derechos de la naturaleza, también la legalización de tierras comunales originarias, sobre todo en Bolivia, algunas en Brasil y otros países. La idea de que la propiedad no es solamente la propiedad estatal o individual capitalista sino también otras formas de propiedad es una novedad grande que está en las constituciones de Bolivia y Ecuador, o sea la propiedad comunal, propiedad privada, propiedad asociativa, propiedad cooperativa, y todas estas formas de propiedad hay que tratar de protegerlas en la práctica. En Bolivia está la idea de que tenemos tres formas de democracia, la representativa, la participativa y la comunitaria, que tienen sus propias lógicas y se deben coordinar.

Tenemos instrumentos nuevos para un combate ideológico.

 

Leer completala Entrevista a Boaventura de Sousa Santos

Fuente Alai (América Latina en Movimiento) – Septiembre/Octubre de 2011

“No podemos pensar en salvar el planeta si no pensamos la emancipación social”

Entrevista a Ulrich Brand

 

Por Verónica Gago y Diego Sztulwark

 

–Usted habla desde una perspectiva de la ecología política. ¿Qué implica?

–La economía neoclásica supone que la sociedad se aprovecha de la naturaleza y la tecnología resuelve los problemas y los límites que van apareciendo. Para la economía ecológica los límites sí son un problema y se concentra allí. La ecología política, que es mi punto de vista a partir dela Escuelade Frankfurt, va un paso más allá: sostiene que la reproducción material de las sociedades es un proceso de dominación de la naturaleza en el mismo sentido que las relaciones de dominación que estructuran la sociedad. No podemos pensar en salvar el planeta si no pensamos la emancipación social. Me niego a tomar los límites del planeta como punto de partida.

–¿Entonces…?

–El punto de partida es la dominación social, la cual por supuesto implica un modo de dominación de la naturaleza. Y esto lleva a la pregunta bien concreta de cómo nos reproducimos en el contexto de la movilidad, de las ciudades, de las viviendas, del campo, de la sexualidad, de la comunicación, de lo que comemos. Acá hay un campo de formas de reproducirse materialmente que no son parte del mercado capitalista. La pregunta entonces cambia: ¿cuáles serían las formas emancipatorias de tratar con la naturaleza cambiando los modos de vivir en la ciudad, de moverse, de construir vivienda, de producir, etc.? (…)

–¿Por qué tiene tanta repercusión el concepto del “buen vivir”?

–Porque implica tomar en serio que hay otras formas de reproducción social, material y espiritual, que no son capitalistas. Lo cual abre un espacio para repensar, a la altura de la modernidad, eso que llamamos buen vivir. Tomando por supuesto en serio los avances tecnológicos, las nuevas experiencias, las redes internacionales, etc. El riesgo es petrificar el buen vivir como algo indígena, puramente autóctono.

 

Leer completa la entrevista a Ulrich Brand

Fuente Diario Página 12 – 23/04/2012

Estado compensador y nuevos extractivismos

Las ambivalencias del progresismo latinoamericano

Por Eduardo Gudynas

(…) el Estado progresista busca lograr delicados equilibrios entre sus concesiones al capital y la necesidad de regularlo, entre alentar el extractivis­mo y amortiguar sus impactos sociales, y así sucesivamente. Se conforma lo que podría llamarse un «Estado compensador», cuyo elemento clave son los equilibrios, para los que se utilizan varios ins­trumentos, entre los que se destacan las compensaciones económicas.
El extractivismo y el Estado compensatorio necesariamente implican que el progresismo acepta el
capitalismo y que considera que sus impactos ne­gativos pueden ser rectificados o amortiguados. La pretensión de una com­pensación posible se hace funcional a ese capitalismo, y las opciones de transformaciones sustanciales quedan acotadas o bien se ensayan en terre­nos que no ponen en riesgo ni los procesos de acumulación ni la inserción global. Existen diferentes posturas en ese marco, ya que mientras el gobier­no de Chávez exhibe una retórica anticapitalista y explora alternativas en la producción y la integración regional, sigue dependiente de un estilo prima­rizado y globalizado. En cambio, los gobiernos de Lula o Mujica han dejado muy en claro que su campo de acción está dentro del capitalismo y que solo se puede discutir cómo se redistribuyen los excedentes que capta el Estado.


Por lo tanto, la imagen que se defiende es la de un capitalismo benévolo. Se reconocen sus imperfecciones y se sostiene que el Estado las podrá reducir, amortiguar o compensar. Pero esto reduce el campo de la justicia y las opciones de crear un Estado de Bienestar universa­lista. La compensación progresista por momentos se asemeja más a la caridad y la beneficencia que a una verdadera política social. (…)

No cabe duda de que los gobiernos progresistas sudamericanos han generado cambios sustanciales. Detuvieron la ola neoliberal, recuperaron el Estado y se han mantenido en un marco democrático. Han permitido recobrar protago­nismo político a sectores marginados, mejoraron las condiciones de vida de millones de personas y buscan encauzar una integración regional.

Pero también es cierto que el enorme protagonismo que han ido tomando el extractivismo y las medidas de compensación monetaria están encon­trando sus límites, y las capacidades que tienen de legitimación política y apaciguamiento social son ahora más limitadas. En varios casos esto se debe a los agudos impactos del extractivismo: esos efectos alcanzan tal envergadura que ya no existen compensaciones económicas aceptables para las comunidades locales. O bien, esos impactos afectan dimensiones no mercantiles que las poblaciones locales consideran innegociables. El ex­tractivismo está chocando contra lími­tes democráticos, sociales, culturales y ambientales en varios países, lo que desencadena una protesta ciudadana creciente (…)

 

Leer completa Estado compensador y nuevos extractivismos

Fuente Revista Nueva Sociedad nro. 237 – Enero-Febrero 2012

Más allá del desarrollo

Autor: Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo

El desarrollo es un concepto que en las últimas décadas ha logrado hegemonía, se convirtió prácticamente en un concepto de sentido común. Está simbólicamente ligado a una promesa de bienestar, de felicidad, de calidad de vida; pero al mismo tiempo, reduce esta calidad de vida a parámetros mercantiles de crecimiento económico y consumo.

El desarrollo nos ata irremediablemente a un imaginario determinado, occidental y colonial, a herramientas tecnocrácticas, y a unas prácticas depredadoras de la Naturalezaque nos han llevado a los límites del planeta. A pesar de la importancia de los procesos de cambio encaminados en América Latina, estos no han logrado salir de la vieja matriz desarrollista y extractivista.

Es necesario más que nunca construir alternativas que salgan del patrón impuesto al Sur global en la división del trabajo que establece el mercado mundial, regido por lógicas neoliberales. Alternativas económicas pero también políticas e institucionales, para superar las contingencias inscritas en el Estado patriarcal, colonial y clasista. En la región andina, conceptos como el buen vivir o vivir bien, el Estado Plurinacional y los derechos de la Naturaleza, abren horizontes para este debate urgente.

En esta publicación del Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo, exploramos algunos de estos temas, así como las consecuencias de políticas extractivas, la incidencia de los movimientos sociales frente a éstas, y las posibles transciones más allá del desarrollo.

Descargar completo Más allá del desarrollo

Fuente: Fundación Rosa Luxemburgo – Diciembre 2011

Los perversos versos de la minería. Correa en los laberintos de la megaminería

Por Alberto Acosta

“Hemos perdido demasiado tiempo para el desarrollo, no tenemos más ni un segundo que perder, (…) los que nos hacen perder tiempo también son esos demagogos, no a la minería, no al petróleo, nos pasamos discutiendo tonterías. Oigan, en Estados Unidos, que vayan con esa tontería, en Japón, los meten al manicomio.”

(Presidente Rafael Correa, 10.12.2011)

“Si queremos cero de contaminación tenemos que volver a la edad de las cavernas, y vamos a tener un aire más limpio pero los niños se nos van a morir a los 6 años, la esperanza de vida va a volver a los 18 años. Si me explico, son costos que implica el progreso, el futuro y lo que hay que tratar de minimizar esos ineludibles costos, elevemos el nivel de debate. No nos dejemos engañar por los demagogos, por los charlatanes, por la gente que por las fijaciones no quiere minería. Vamos a sus casas, entremos a ver si no tienen tenedores, cuchillos si no usan lentes, si no tienen relojes, si no hay ascensor, si no cogen bus, taxi, y si lo hacen son unos inconsecuentes”.

(Presidente Rafael Correa, 12.11.2011)

Estas aseveraciones, provenientes de quien fuera profesor universitario, son insostenibles. Solo por mala fe o por desconocimiento se puede llegar a la peregrina idea de que quienes, con argumentos, cuestionan la megaminería, están en contra de toda actividad minera. La lógica presidencial equivaldría a aceptar que si la economía primario‐exportadora genera y perenniza el subdesarrollo, la solución consistiría en dejar de explotar los recursos naturales. Obviamente, esa es una falacia. (…)

Como se ve, no estamos exclusivamente frente a una discusión técnica y económica, como pretende el lobby minero‐gubernamental. Siendo muy importante, tampoco se agota la discusión en lo ambiental. Esta es una discusión política de fondo. Necesitamos definir si queremos o no debatir lo que entendemos por “desarrollo”, más aún cómo vamos a construir el Buen Vivir que no es una alternativa de desarrollo, sino una alternativa al desarrollo. La disyuntiva es clara: creamos las condiciones para que esta discusión sea informada, participativa y democrática, o aceptamos la imposición que quieren endosarnos el presidente y las transnacionales mineras, en nombre de supuestas oportunidades económicas.

Leer completa:  Los perversos versos de la minería. Delirios a gran escala: Correa en los laberintos de la megaminería

Fuente: Argenpress.info – 14/02/12