Falsas soluciones y profundización del modelo.

Acerca del Proyecto de ley sobre “extranjerización de tierras” presentado por el Poder Ejecutivo Nacional.

el Ministro de Agricultura con representantes chinos

Por Grupo de Reflexión Rural (GRR)

Como GRR, entendemos que lo primero que debe quedar en claro a la hora de hablar de “extranjerización de tierras rurales”, es que las variables que deben ser consideradas en la discusión no pueden centrarse únicamente sobre la propiedad de la tierra, en la medida que al hacerlo caeríamos en un reduccionismo malicioso que nos enarbola tras un supuesto nacionalismo confuso, porque limita el problema a la discusión sobre los nombres que deben figurar en los registros de tierras (dueños argentinos), mientras permite que el manejo y control de las tierras puedan seguir en poder de los grandes capitales.

Cuando hablamos de luchas contra la “extranjerización de tierras”, la propiedad no es el único punto a considerar. El uso de esas tierras, la producción, la vida misma sobre ellas, su manejo y control, son aspectos tanto o más importantes que la propiedad de las mismas. Basta recordar que desde el Censo Nacional Agropecuario (CNA) del 2002 se señalaba la disminución de la cantidad de hectáreas explotadas por sus propietarios (que entonces era -8,4 millones de hectáreas) y el crecimiento de la superficie explotada bajo distintos tipos de contrato, especialmente, el arrendamiento. En estas condiciones, la participación de asociaciones de hecho como los “pooles de siembra” ha sido preponderante. Hoy en día tenemos menor cantidad de productores pero con mayores extensiones de tierra y nivel de capitalización.

En ese contexto, que los extranjeros no puedan tener la propiedad de las tierras, pero sí permitirles el uso, explotación y control de ellas, parece una disposición absurda o al menos una contradicción in situ.

No nos confundamos, este tipo de simulacros en defensa de lo Nacional, adormecen nuestra conciencia popular, al engañarnos con textos de leyes que parecen proteger nuestros bienes naturales en salvaguarda dela Soberanía, pero que, en realidad, resultan ser meras distracciones o cortinas de humo, mientras se profundiza la entrega del control y manejo de nuestras tierras.

Leer completa: Falsas soluciones y profundización del modelo: Acerca del Proyecto de ley sobre extranjerizacion de tierras

Fuente Grupo de Reflexión Rural – 11/09/2011

La violencia contra la naturaleza o el poder desnudo de las transnacionales

Por Jorge Eduardo Rulli (Grupo de Reflexión Rural)


Millones de argentinos sufren el hambre y la desnutrición, en la tierra que alguna vez fuera llamada granja del mundo. Otros millones se alimentan malamente con comidas industrializadas que, jamás habrían imaginado ingerir sus antepasados. En el Paraguay de Lugo el ejército todavía suele acompañar a las topadoras, a las máquinas de siembra directa y a los fumigadores brasiguayos, mientras el éxodo a las ciudades como Asunción se torna masivo. En Brasil, el gobierno de Lula acepta ser el exponente más claro del nuevo modelo de las corporaciones, y mientras presiona en los foros internacionales a favor de los biocombustibles convierte al Cono Sur en su patio trasero y de repoblamiento poblacional. En Uruguay, los líderes del Frente Amplio le demuestran al mundo su propia experiencia en socialismo municipal a la vez que su enorme indiferencia respecto al medio ambiente: no son capaces siquiera de comprender que las papeleras expresan un modelo de país monocultor de eucaliptos, que la soja contrabandeada desde la Argentina para no pagar las retenciones y la aprobación de semillas genéticamente modificadas como el arroz con caroteno, configuran el destino colonial del Uruguay en el siglo XXI. En Bolivia, la intervención de Lula y de Cristina ante la amenaza de la guerra civil, logró que se quitara de la nueva Constitución la prohibición a los organismos genéticamente modificados y ello parece haber detenido la confrontación, probablemente también los ímpetus de cambios existentes. El movimiento secesionista santacruceño se apoya fundamentalmente en los intereses de los sojeros y arroceros del departamento de Santa Cruz, cuyas exportaciones crecientes casi equiparan hoy a las exportaciones del gas boliviano. Desde estas perspectivas, tanto de la ecología como de la implantación de nuevos procesos de colonialismo corporativo, el común de las miradas que tan sólo logran un recuento de países latinoamericanos ordenados a izquierdas o a derechas, parecieran evadir la creciente complejidad de las situaciones locales, y nos hacen prisioneros de la confusión de los viejos paradigmas de los años 60 y 70 sin poder resolver los desafíos del presente.


Leer Completo: La violencia contra la naturaleza o el poder desnudo de las transnacionales

Fuente: Nro 42 de la Revista Herramienta – Octubre 2009

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