Política del Deseo

gutierrez aguilarEntrevista a Raquel Guitérrez Aguilar

Por Verónica Gago

El asesinato de la dirigente indígena y feminista Berta Cáceres en Honduras a manos del sicariato como represalia a su combate contra los proyectos extractivistas en la región dramatiza una escena de aleccionamiento por medio del terror. Al mismo tiempo, estas ofensivas del poder responden a un incremento de las luchas que hacen del territorio un campo de batalla en un sentido profundo: como espacio-tiempo de recursos comunitarios, políticos y naturales, capaz de mixturar nuevas formas de vida urbanas y rurales, cosmopolitas y comunitarias, con articulaciones de un regionalismo plebeyo y capaces de impacto global. Un prisma particular surge de leer América latina desde estas dinámicas, el cual complejiza los análisis que sólo ponen el acento en la suerte de los gobiernos y las contiendas electorales. En esta línea trabaja desde hace años Raquel Gutiérrez Aguilar, ex militante del EGTK (Ejército Guerrillero Tupac Katari) y activista en la Guerra del Agua (unas de las luchas emblemáticas contra el neoliberalismo a inicios del nuevo siglo) en Bolivia, filósofa y matemática, animadora de iniciativas autónomas en México y docente de la Benemérita Universidad de Puebla. Autora de varios libros sobre estas experiencias de lucha, que incluyen también una reflexión feminista sobre sus años como presa, ahora trabaja en un proyecto de largo aliento, que en tránsito de devenir título de su próximo libro puede sintetizarse así: ¿Qué es hacer política en femenino?

Leer completa: Política del Deseo – Entrevista a Raquel Gutiérrez Aguilar

Fuente: Página 12 – 18/03/2016

Mapeo Colectivo. Profundizando la mirada sobre el territorio.

Herramientas de trabajo para la reflexión y la transformación social

cuadernillo3Por Iconoclasistas

El mapeo colectivo es una herramienta lúdica y creativa que facilita la construcción de un relato colectivo, visible en la confluencia de saberes de los/as participantes sobre un soporte común.

Los talleres permiten la realización de cartografías, en pequeños grupos de no más de 10 personas, construidas a partir de la conversación y socialización de experiencias, conocimientos y pareceres. Cada grupo trabaja con un mapa-afiche, una guía de preguntas provocadoras, fibrones varios y una serie de íconos sticker, como elementos iniciales que contribuyen a motivar la participación y la discusión.

Pensados como instancias de construcción colectiva y participación abierta, permiten el conocimiento de diversas realidades a partir de la memoria cotidiana y los saberes no especializados, condensando la información en un espacio horizontal de encuentro que apunta a elaborar saberes en un proceso de relación e intercambio con otros/as.

Una de las apuestas de aprender a reflexionar y ver un territorio (pensado no sólo geográficamente sino como espacio social, cultural, económico, de subjetividades) es la posibilidad de tomar distancia de él para poder descifrar conexiones que no sólo nos den herramientas para cuestionar problemáticas instaladas sino que también nos brinde pistas para resolverlos.

En ese sentido la cartografía se concibe como un proceso en permanente mutación (ver), como un punto de partida disponible a ser retomado por otros/as, como un dispositivo apropiado para la reflexión y el cambio social que construya conocimiento, potenciando la organización y transformación colectiva.

Hemos realizado un sintético instruccionario que sugiere los pasos a seguir para la realización de un taller de mapeo colectivo, en base a nuestra humilde experiencia. También adjuntamos una plancha de íconos y una mini guía de preguntas provocadoras para llevar adelante el trabajo en grupos. Este taller es una propuesta abierta para el intercambio, el debate y la reflexión colectiva, y el mapa nos brinda una herramienta sumamente flexible y apta para ser adecuada a los objetivos de lxs organizadores del taller.

Descargar el Cuadernillo de Mapeo Colectivo
Fuente Iconoclasistas

La Libertad según l@s Zapatistas

Por comunidades y bases de apoyo zapatistas

Los libros de la Escuelita Zapatista

Libro 1: Gobierno Autónomo I

Libro 1

 

 

 

 

 

 

 

Libro 2: Gobierno Autónomo II

Libro 2

 

 

 

 

 

 

 

Libro 3: Participación de las Mujeres en el Gobierno Autónomo

libro 3

 

 

 

 

 

 

 

Libro 4: Resistencia Autónoma

libro 4

Alternativas al Capitalismo – Colonialismo del Siglo XXI

??????????????Por Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo

 

El aparato mediático privado y los discursos oficialistas coinciden en este punto: son excelentes voceros del viejo credo de Margaret Thatcher: There is no alternative. No hay alternativa al extractivismo, no hay alternativa a la modernización bajo parámetros occidentales, no hay alternativa a la democracia representativa que se limita a lo electoral, no hay alternativa al formato actual de globalización con su derroche insensato de energía y recursos, ni a las guerras por materias primas. O si es que hubiera alternativa, se nos hace creer que es o un modelo anglosajón neoliberal o un capitalismo autoritario como China, con algunos elementos neokeynesianos, quizás. Nos enfrentamos a un cartel de opinión sumamente poderoso, cuya hegemonía está, sin duda, más que afirmada. Y lo más perverso es que el discurso dominante nos vende sus actos como acciones para “erradicar a la pobreza”, mientras producen, sistemáticamente, nueva pobreza: pobreza por desplazamiento; pobreza por desposesión; pobreza por migración forzada; pobreza por contaminación ambiental y secuelas en la salud; pobreza porque personas que antes se abastecían, aunque modestamente, con su pedazo de tierra, ahora pasan a depender de las prestaciones concedidas por el Estado, al menos mientras dure la bonanza de los precios de las materias primas. No solamente se les despoja de la tierra, sino de su independencia y dignidad, de su capacidad de decisión, de su contexto social y político. Después, esta gente será simplemente pobre, y más pobre que antes.

Lo que se nos ofrece es participar de una narrativa colonizadora, modernizadora, homogenizadora, invisibilizadora de lo diferente. Se nos promete un futuro como clientes –del mercado y, al mismo tiempo, del gobierno de turno, por lo general– sin demasiada capacidad de decisión; pero eso sí, rodeados de pantallas parpadeantes –televisores, tablets, celulares– que nos permiten pasar el tiempo de forma entretenida, sin enterarnos tanto de lo que sucede alrededor. Mucha gente, sin duda, está contenta con estas nuevas posibilidades de consumo, con formar parte finalmente de un mundo del que históricamente era excluida, y nunca ha considerado que esto pudiera conllevar un problema para sus hijos y nietos. Lo que perdemos, muchas veces es menos palpable que lo que compramos, pero no menos importante.

Pensamos que es fundamental replantear, más allá de los indicadores usuales, qué es lo que entendemos por pobreza; y qué, por riqueza. Reformular cómo queremos vivir; enfrentar la centralidad del consumo; revalorar las relaciones sociales, la convivencia, el espacio público, lo espiritual, nuestros bienes comunes, nuestra capacidad de tomar decisiones informadas y de controlar los territorios en los que vivimos. Revalorar la Naturaleza, cuya existencia es una condición necesaria para la nuestra, por más que esto no se perciba en el día a día de la ciudad.

¿Cómo queremos vivir entonces? ¿A qué queremos conceder valor? Es el gran mérito de los debates sobre el Buen Vivir haber replanteado esta pregunta.
Fuente: Fundación Rosa Luxemburgo / Ediciones Abya Yala – julio 2013
Descargar completo Alternativas al capitalismo – colonialismo del siglo XXI

La Historia de la Mirada

Por Subcomandante Marcos

 

ojos zapatistas

Miraba yo a cualquier lado, a nada en especial, acaso tratando de adivinar alguna pregunta escondida en un rincón de la múltiple sombra que en La Realidad camina y se desvela, cuando el Viejo Antonio me pide fuego para su cigarro mal forjado en doblador. De por sí el Viejo Antonio se da en llegarse callado, es parco con la palabra y el gesto. Pero cuando empieza el humo del tabaco a salir de sus labios, salen también grandes y pequeñas historias, como ésta que ahora les cuento como me la contó el Viejo Antonio cuando me miraba mirar, y que se llama, según recuerdo…

La historia de la mirada

Una lenta voluta de humo sale de la boca del Viejo Antonio que la mira y, con su mirada, le empieza a dar forma de signo y de palabra. Al humo y la mirada, siguen las palabras del Viejo Antonio…

“Mira Capitán (porque debo aclararles que en el tiempo en que yo conocí al Viejo Antonio tenía yo el grado de Capitán Segundo de Infantería Insurgente, lo que no dejaba de ser un típico sarcasmo zapatista porque sólo éramos 4 -desde entonces el Viejo Antonio me llama “Capitán”), mira Capitán, hubo un tiempo, hace mucho tiempo, en que nadie miraba. No es que no tuvieran ojos los hombres y mujeres que se caminaban estas tierras. Tenían de por sí, pero no miraban. Los dioses más grandes, los que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí habían nacido muchas cosas sin dejar mero clarito para qué o por qué o sea la razón o el trabajo que cada cosa debía de hacer o de tratar de hacer. Porque de que cada cosa tenía su por qué, pues sí, porque los dioses que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí eran los más grandes y ellos sí se sabían bien para qué o por qué cada cosa, eran dioses pues. Pero resulta que estos dioses primeros no muy se preocupaban de lo que hacían, todo lo hacían como fiesta, como juego, como baile. De por sí cuentan los más viejos de los viejos que, cuando los primeros dioses se reunían, seguro tenía que haber una su marimba, porque seguro que al final de sus asambleas se venían la cantadera y la bailadera. Es más, dicen que si la marimba no estaba a la mano, pues nomás no había asamblea y ahí se estaban los dioses, rascándose nomás la barriga, contando chistes y haciéndose travesuras. Bueno, el caso es que los dioses primeros, los más grandes, nacieron el mundo, pero no dejaron claro el para qué o el por qué de cada cosa. Y una de estas cosas eran los ojos. ¿Acaso habían dejado dicho los dioses que los ojos eran para mirar? No pues. Y entonces ahí se andaban los primeros hombres y mujeres que acá se caminaron, a los tumbos, dándose golpes y caídas, chocándose entre ellos y agarrando cosas que no querían y dejando de tomar cosas que sí querían. Así como de por sí hace mucha gente ahora, que toma lo que no quiere y le hace daño, y deja de agarrar lo que necesita y la hace mejor, que anda tropezándose y chocando unos con otros. O sea que los hombres y mujeres primeros sí tenían unos sus ojos, sí pues, pero no miraban. Y muchos y muy variados eran los tipos de ojos que tenían los más primeros hombres y mujeres. Los había de todos los colores y de todos los tamaños, los había de diferentes formas. Había ojos redondos, rasgados, ovalados, chicos, grandes, medianos, negros, azules, amarillos, verdes, marrones, rojos y blancos. Sí, muchos ojos, dos en cada hombre y mujer primeros, pero nada que miraban.

Y así se hubiera seguido todo hasta nuestros días si no es porque una vez pasó algo. Resulta que estaban los dioses primeros, los que nacieron el mundo, los más grandes, haciendo una su bailadera porque agosto era, pues, mes de memoria y de mañana, cuando unos hombres y mujeres que no miraban se fueron a dar a donde estaban los dioses en su fiestadero y ahí nomás se chocaron con los dioses y unos fueron a dar contra la marimba y la tumbaron y entonces la fiesta se hizo puro borlote y se paró la música y se paró la cantadera y pues también la bailadera se detuvo y gran relajo se hizo y los dioses primeros de un lado a otro tratando de ver por qué se detuvo la fiesta y los hombres y mujeres que no miraban se seguían tropezando y chocando entre ellos y con los dioses. Y así se pasaron un buen rato, entre choques, caídas, mentadas y maldiciones.

Ya por fin al rato como que se dieron cuenta los dioses más grandes que todo el desbarajuste se había hecho cuando llegaron esos hombres y mujeres. Y entonces los juntaron y les hablaron y les preguntaron si acaso no miraban por dónde caminaban. Y entonces los hombres y mujeres más primeros no se miraron porque de por sí no miraban, pero preguntaron qué cosa es “mirar”. Y entonces los dioses que nacieron el mundo se dieron cuenta de que no les habían dejado claro para qué servían los ojos, o sea cuál era su razón de ser, su por qué y su para qué de los ojos. Y ya les explicaron los dioses más grandes a los hombres y mujeres primeros qué cosa era mirar, y los enseñaron a mirar.

Así aprendieron estos hombres y mujeres que se puede mirar al otro, saber que es y que está y que es otro y así no chocar con él, ni pegarlo, ni pasarle encima, ni tropezarlo.

Supieron también que se puede mirar adentro del otro y ver lo que siente su corazón. Porque no siempre el corazón se habla con las palabras que nacen los labios. Muchas veces habla el corazón con la piel, con la mirada o con pasos se habla.

También aprendieron a mirar a quien mira mirándose, que son aquellos que se buscan a sí mismos en las miradas de otros.

Y supieron mirar a los otros que los miran mirar.

Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas por parirse.

Y ya que aprendieron esto, los dioses que nacieron el mundo les encargaron a estos hombres y mujeres, que habían llegado tropezando, chocando y cayendo con todo, la tarea de enseñarles a los demás hombres y mujeres cómo se miraba y para qué es el mirar. Y ahí aprendieron los diferentes a mirar y mirarse.

Y no todos aprendieron porque ya el mundo se había echado a andar y ya andaban los hombres y mujeres por todos lados, tropezando, cayéndose y chocando unos con otros. Pero unos y unas sí aprendieron y éstas y éstos que aprendieron a mirar son los llamados hombres y mujeres de maíz, los verdaderos.”

Quedó en silencio el Viejo Antonio. Yo lo miré mirarme mirarlo y volteé la vista mirando cualquier rincón de esa madrugada.

El Viejo Antonio miró lo que yo miraba y, sin decir ninguna palabra, agitó con su mano la encendida colilla de su cigarro de doblador. De pronto, convocada por el llamado de la luz en la mano del Viejo Antonio, una luciérnaga salió del rincón más oscuro de la noche y trazando breves serpentinas luminosas, se acercó hasta donde el Viejo Antonio y yo estábamos sentados. Tomó el Viejo Antonio la luciérnaga con sus dedos y, dándole un soplo, la despidió. Se fue la luciérnaga hablando su luz tartamuda.

Un rato siguió la noche de abajo oscura.

De pronto, cientos de luciérnagas empezaron su brilloso y desordenado baile y ahí, en la noche de abajo, había de pronto tantas estrellas como la que en la noche de arriba vestía el agosto de las montañas del Sureste Mexicano.

“Para mirar, y para luchar, no basta saber a dónde dirigir miradas, paciencia y esfuerzos” -me dijo el Viejo Antonio ya incorporándose-.

Es necesario también empezar y llamar y encontrar a otras miradas que, a su tiempo, empezarán y llamarán y encontrarán a otras más.

Así, mirando el mirar del otro, se nacen muchas miradas y mira el mundo que puede ser mejor y que hay lugar para las miradas todas y para quien, aunque otro y diferente, mira mirar y se mira a sí mismo caminando la historia que falta todavía”.

 

México, agosto de 1999

El año del transa. Economía política de las zonas liberadas.

crisis12.: manifiesto :.

Por Colectivo Editorial Crisis

Hay negocios que están en la base del crecimiento económico de la última década, aunque poco tienen que ver con la mística industrializadora del modelo nacional y popular. Segmentos económicos que se manejan en la ilegalidad manifiesta, o resultan ilegítimos para buena parte de la población. La marea sojera y el festival narco son fenómenos muy distintos, pero poseen algunos elementos en común. Son nuestras gallinas de los huevos de oro. Y de las balas de plomo.

En torno a ellos, surgen organizaciones empresarias sin centro explícito y a veces hasta sin rostro público, pero bien vertebradas y eficaces. Millares de pequeños y medianos emprendedores diseminados por el territorio se articulan con grandes exportadores que perforan las fronteras. Engranajes de una dinámica muy lucrativa que, al mismo tiempo, empobrecen a la sociedad, sustrayéndoles sus recursos naturales y aniquilando lazos comunitarios.

El mercado es el tótem que licúa y blanquea capitales de orígenes muy diversos. Que galvaniza fondos espurios y los pone a rodar como parte del orgullo de vivir con lo nuestro. El Estado no consigue regularlos con eficacia. No entiende muy bien su modus operandi y se contenta con morder una pequeña porción de la torta. Los poderes públicos se debaten así entre el asombro y la complicidad.

Luego de dos décadas ininterrumpidas de acelerada acumulación, la notable modernidad de estos ensamblajes comerciales contrasta con el contenido conservador y despótico de sus modales políticos. Tanto el complejo agro-exportador como las redes narcos apuestan a colonizar grandes territorios considerados marginales por el capitalismo del siglo XX para sentar las bases de su expansión. Mientras el primero deglute sin cesar millones de hectáreas rurales, desplazando campesinos y comunidades indígenas, el narcotráfico penetra los asentamientos y las barriadas de las grandes ciudades ubicando allí sus puntos de venta y su explosivo stock. Y cuando encuentran la resistencia de organizaciones y movimientos de base disponen de apoyo logístico y fuerzas de choque provistas por policías cómplices. Cuentan además con un sicariato cada vez más extendido. El asesinato en menos de un año de dos miembros del Movimiento Campesino de Santiago del Estero y tres militantes del Frente Darío Santillán de Rosario es apenas el saldo más dramático de un nuevo tipo de conflicto social que resulta urgente visibilizar.

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Fuente: Revista Crisis nro.12 – Diciembre 2012 / Enero 2013

Economía verde: la conciencia máxima del capitalismo

Entrevista a Boaventura de Sousa Santos

Por Osvaldo León

 

Economía verde o capitalismo verde es transformar la crisis ecológica y ambiental en un recurso de acumulación, creando además de los mercados de carbono, todos los servicios ambientales que son una rama nueva de industrialización, y busca hacerlo de una manera que parezca sustentable. La economía verde es el seguimiento natural de las teorías del desarrollo sustentable.

Sin embargo, nosotros hemos llegado a la conclusión, hace mucho tiempo, que el desarrollo como lo entienden no es sostenible o sustentable, y la sustentabilidad exige no un desarrollo alternativo sino más bien una alternativa al desarrollo, otras formas de ver. Esas alternativas pasan por otras concepciones que no son las concepciones capitalistas.

(…) ¿cuál es el margen de maniobra para avanzar en la formulación de alternativas en el marco de Río+20, tanto en los espacios de sociedad civil como los oficiales?

El margen de maniobra no es muy grande, se ha reducido con la crisis financiera. Pienso que la crisis financiera está siendo producida para reducir ese margen de maniobra que es el otro lado de la misma cosa que hablamos antes, disciplinamiento de los pueblos y los Estados.

Yo pienso que todavía lo que hoy es nuevo y no se puede perder, es que hay las energías nuevas, que ocurren tanto a nivel económico como ideológico. Tenemos hoy conceptos, ideas que no teníamos hace 10 años y que no se pueden desperdiciar como el concepto del Buen Vivir, el concepto del Sumak Kawsay, el concepto de Pachamama, de derechos de la naturaleza, también la legalización de tierras comunales originarias, sobre todo en Bolivia, algunas en Brasil y otros países. La idea de que la propiedad no es solamente la propiedad estatal o individual capitalista sino también otras formas de propiedad es una novedad grande que está en las constituciones de Bolivia y Ecuador, o sea la propiedad comunal, propiedad privada, propiedad asociativa, propiedad cooperativa, y todas estas formas de propiedad hay que tratar de protegerlas en la práctica. En Bolivia está la idea de que tenemos tres formas de democracia, la representativa, la participativa y la comunitaria, que tienen sus propias lógicas y se deben coordinar.

Tenemos instrumentos nuevos para un combate ideológico.

 

Leer completala Entrevista a Boaventura de Sousa Santos

Fuente Alai (América Latina en Movimiento) – Septiembre/Octubre de 2011

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